Tus ojos avellana son el reflejo
de un alma agotada, llena de
desesperanza ante la
cruel sátira mal llamada; vida.
Son dos agonizantes vergeles
cuya vegetación fue aniquilada.
por las crudas tormentas.
¿Alguna vez alguien se dió cuenta
en el estado en el que te encontrabas?
¿Acaso intentaron sanarte y revivirte?
Dejame ser quien cuide y riegue la moribunda flora
que yace en ese vejado lugar.
Dejame plantar tanta cantidad de flores
como me sea posible y dejar ese lugar irreconocible.
Quiero ser quien le devuelva vida y color a tu mirada.
Aunque se marchitase todo nuevamente,
si me das permiso de quedarme a tu lado,
lo reviviría eternamente.